Martes 7 septiembre 2010

CARTA DE LECTORES
“Tengo un hijo rugbier”

En algunos mails está dando vuelta una carta de un padre que escribió cuando su hijo comenzó a jugar al rugby. Esta es la típica nota que muestra los valores del rugby y la caballerosidad que tiene este juego y todos sus derivados pero bueno, en fin, es una linda carta.

Usted sabe, señor? Yo tengo un hijo rugbier..
Un buen día apareció por casa con la novedad de que quería jugar al rugby. Al principio traté de sacárselo de la cabeza. Le confieso que con mi señora teníamos un poco de miedo, nos parecía un deporte muy brusco y peligroso. Pero ante su insistencia, accedimos por fin a que probara – “PROBARA”, nada más – con la esperanza de que como había ocurrido antes con todo lo que había emprendido, pronto se cansara y abandonara…
¡Error! Nombre de archivo no especificado.

Y ahí empezó la cosa, mejor dicho los entrenamientos y al poco tiempo los partidos (comprar botines, camisetas, medias, etc., etc.) Ante mi sorpresa, su entusiasmo no decrecía, al contrario, aumentaba con el tiempo, hasta que un buen día le dije a mi señora, “vieja, hoy juega en el Club, vamos a verlo…”

Usted sabe señor, cuando salieron a la cancha, sentí un nudo en la garganta al verlo tan chiquito con su uniforme del Club y la cancha tan grande…cuando nos vio pareció crecer, como si nos dijera: ¿Ven? Formo parte del equipo del Club”…

Después comenzó el partido…Ay, Señor! Que mal rato pasé…todos se peleaban por la pelota y cuando alguno la conseguía lo tiraban al suelo y empezaban de nuevo…Íntimamente deseaba que él no la agarrara pero…la agarró y el mundo se le cayó encima: casi entro a la cancha para salvarlo. Pero pasó la jugada y se paró y siguió corriendo con todo entusiasmo y al fin terminó el partido. Y ante mi asombro vi como se abrazaba con los rivales y así salían todos de la cancha. Vea, Señor….en ese momento una débil luz comenzó a hacerse en mi cerebro y quise saber más de ese deporte que yo desconocía donde, después de andar a los revolcones por la pelota, salían de la cancha de esa manera, riéndose, comentando el partido….

Y comencé a concurrir más asiduamente y a entenderlo cada día más, y a aprender sus leyes. Y ocurrió lo inevitable….

Un día en un partido (para ese entonces yo me creía un erudito) me pareció que un referee se había equivocado y herido en lo más profundo de mi ser, como hincha y como padre, discutí con ese referee al finalizar el partido. Lo recuerdo como si fuera hoy: él era un poco mayor que mi hijo y, cuando estaba enrostrándole su proceder, vi a mi hijo que pasaba a nuestro lado abrazado con un chico del equipo contario…y, vea señor, nunca voy a olvidar la mirada de reproche que vi en sus ojos y lo que después en casa me explicó. “Mirá papá – me dijo – a mí me enseñaron que el rugby es un deporte de caballeros, donde todo se hace por amor al deporte y nosotros acatamos y compartimos eso. Y si alguien se equivoca, lo aceptamos sin discutir porque alguna vez nos vamos a equivocar nosotros y lo van a aceptar del mismo modo”…y, Usted sabe señor? después agregó: “Hoy me hiciste quedar mal frente a mis compañeros y contrarios; por eso, para tratar de enmendar tu error, te pido un favor ( a esta altura yo creía que me iba a pedir que no fuera más a verlo; sin embargo no fue así) “…y ese favor es que vayas a verme a cinco partidos y que durante ellos, hagas el sacrificio de no hablar ni una palabra ni a favor ni en contra”.

Le juro señor, estaba tan avergonzado que acepté sin vacilar y durante esos cinco partidos, comprobé que podía haber equivocaciones pero que la mayoría de las veces el equivocado era yo, y sin protestar, no solamente apreciaba mejor el partido: también tuve tiempo de darme cuenta que detrás de cada silbato de cada referee hay un ser humano, joven o viejo, que tienen algo en común: su gran amor por el rugby. Ese amor, esa total dedicación no merecen la afrenta de la duda.

Sabe una cosa señor? Esa primera lección que, sin proponérselo, me dio mi hijo, es uno de los tesoros más preciados. Gracias a ella, comprendí que así como todos podemos equivocarnos, todos merecemos la compresión de los demás cuando lo hacemos honestamente.

Y hasta creo que a partir de ahí, mejoré algo…aprendí a ver mejor la vida…

  1. Luis Chocobares dice:

    Estimados,me puso la piel de gallina su nota,realmente muy buena y necesitamos todos los que formamos la familia del Rugby,que esto se difunda,yo lo voy a hacer en mi club y espero que todos los que la lean así lo hagan.Este deporte tiene cosas maravillosas,y muchas,pero la mas importante es el respeto al Árbitro en primer lugar,y al Adversario( no contrario) después.Un Abrazo ovalado.
    Luis R. Chocobares
    Presidente Los Pampas – Rufino

  2. ESTIMADOS:
    ESTO ES UNA COSA QUE GENERALMENTE A MENUDO ME PASA, SOY UN CHICO JOVEN DE UNOS 18 AÑOS Y TODA LA VIDA MI PADRE ME CRIO A SU ENTORNO QUE ES EL FUTBOL.
    ADMITO QUE ES UN MUY BUEN DEPORTE, ES MAS LO JUGUE HASTA LOS 17 PERO POR DIVERSION, POR SUERTE HE MARCADO GOLES Y HE SALIDO CAMPEON EN 2 OCASIONES(PERO ESTO ES IRRELEVANTE).
    AL ENTRAR EN RUGBY A TRAVES DE UNA AMIGO ME DI CUENTA QUE ME ESTABA PERDIENDO TODA LA DIVERSION DE JUAGR AL RUGBY.
    MI PADRE AL PRINCIPIO NO UIZO QUE JUGARA ESE DEPORTE, PERO POKO A POKO VIO QUE TODOS LOS DIAS IBA A EBTRENAR Y VENIA GOLPEADO, PERO ESO NO ME DETENIA PORQUE AL OTRO DIA ERA EL 1RO EN LLEGAR Y ASI FUI DANDO EL 101% DE MI CAPACIDAD PARA JUGAR AL RUGBY.
    EL SACRIFICIO VALIO LA PENA MI VIEJO HOY EN DIA ADMITE QUE ESTUBO EKIVOCADO Y QUE SOY BUENO EN LO QUE HAGO.
    ES MAS AHORA HASTA MIS HERMANOS PEQUEÑOS LO JUEGAN.
    LA MORALEJA ES QUE NO DEBES BAJAR LOS BRAZOS SI TE CAES ANTE LAS ADVERSIDADES DEBES AL CONTRARIO DEMOSTRAR EL AMOR QUE KADA UNO TIENE HACIA LA KAMISETA Y DEBE DEJAR EL CORAZON EN LA CANCHA YA SEA GANE O PIERDAS!

    MUUY BUENA LA HISTORIA

    FULLBACK DE SAN CIPRIANO RUGBY JOCKEY DE FORMOSA!! M18 2010!!
    FULLBACK DEL SELECCIONADO DE FORMOSA M18 2010!

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